05/03/2026

No tengo nada que decir y eso no me preocupa, sé que mi ignorancia es la clave para que el señorito pueda presumir de intelecto sintético, y desde la plataforma del conocimiento desviar la atención sobre las cosas que no producen dolor de pensamiento. Mientras tanto la masa engullidora feliz por la abundancia que cubre sobradamente las necesidades actuales, se pasea por el boulevard de las vergüenzas donde la maldad acecha al mantra sanador de lo cotidiano para seducir con sus cantos de sirena y sus complacientes deseos al que en la otredad es el puntal de la relación entre contrarios. El sexo de mujer nacido mujer canta al son de los nuevos ritmos y se contonea para librarse de la presión ambiental, se acerca y se aleja indiscriminadamente para hacer a su antojo una nueva estructura social por donde circular incansablemente acopiando placeres nunca repetidos. Todo se construye al sinsentido de los mercados de capitales que hacen y deshacen con la innovación una desdichada para el acoso de los maleantes de la emoción fácil. Nada ha cambiado desde que tenía ideas tontas y me reía de mí mismo.


Comentarios

Entradas populares de este blog