09/01/2026

Llevo ya un par de horas despierto y dando vueltas por la vivienda sin dejar de hacer cosas y todavía no tengo nada preparado para empezar con la pieza literaria de hoy. Pero para lo que sí estoy dispuesto es para escribir sobre el ansia ajena por la otredad y sus cosas. Empezaré con la colaboración de un buen ambiente musical a base de Bossa Nova relajante, siempre es bienvenida y siempre trae consigo mareas de un océano lejano para aquellos que como yo somos de tierra adentro, de mares de cereales antes de la cosecha ondeando por el viento que castiga a la meseta castellana. Frases un poco desgastadas por poetas efímeros y otros no tanto. Ni tan siquiera el sexo de mujer nacido mujer tiene preparado algo para apaciguar noches de abarrotamiento inclusivo desde el se puede otear un firmamento sin horizonte pacífico y sin otras zarandajas que pretendan tranquilizar a la masa engullidora. El único que tiene algo que contar es el mantra sanador de lo cotidiano, pero piensa que es mejor no decir nada hoy, y esperar a otro momento políticamente correcto. Osea que hoy me tengo que conformar con un buen almuerzo y una sesión de esperanza holgazana que no pretende otra cosa que no sea gobernar desde el imperio de los sentidos.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog