01/12/2025
La sombra,
ese gran desconocido, ese que tergiversa para su interés los asuntos
pendientes. Mirar a la cara y golpear en sus adentros al misterio de la vida,
ese que habla sin ser preguntado, ese que en los sueños maquina para
comunicarse con el destino. Saber que la maldad se esconde en el mantra sanador
de lo cotidiano y desde los rincones del conocimiento espera al acecho lo
propicio para liderar al silencio en su beneficio. Y se convierte en tiranía de
un nivel universal, en la que el tiempo despierta a la masa engullidora para
ponerla al servicio del sexo de mujer nacido mujer, y se convierte en dolor
para el que no genera consumo, dando el bienestar a los excluidos de la guerra
visceral. Los hijos del agobio se revelan en la plaza de lo común, quieren algo
más que entretenimiento toxico y bancos de alimentos; quieren vivir sin
identidad, sin odio, quieren vivir con las manos limpias.
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