21/11/2025 

La psicología inversa en estos casos tampoco sirve. El emocionante mundo de los colores pastel es sumergido dentro de la herida del ciudadano de a pie. Unos se arrugan ante la crispación de los otros y el común de los mortales se encamina a la decadencia de la sociedad. Sin el sexo de mujer nacido mujer que no quiere que nadie vea a sus amados descendientes. Sin el mantra sanador de lo cotidiano que se encuentra buscando un sustituto para dejar solucionado el tema de la herencia histórica. Ya nada es suficiente, siempre queremos un siguiente, un después, un queremos más. Solo cuatro letras que definen la necesidad del hombre, aborrecido por su especie, de poseer un espectro cuanto mayor y más floreciente mejor. De las tragaderas de lo social mejor no decir nada, digo, escribir nada. De lo social, mejor rebuscar entre los recuerdos reescribiendo rincones por los que transitar despacio, con calma, con el futuro resuelto y sin tener responsabilidades.

Comentarios